
Trabajamos la obra completa y también trabajos sueltos. No hay proyecto demasiado pequeño.
La vivienda se vacía y se entrega terminada y limpia. Nos ocupamos de organizar todos los oficios, las licencias y los escombros, para que tú solo tengas que decidir.

La cocina es la reforma con más instalaciones por metro cuadrado y donde más se nota una mala planificación. Trabajamos también el montaje de mobiliario de gama alta siguiendo el manual técnico del fabricante.

Desde sustituir la bañera por un plato de ducha en pocos días hasta rehacer el baño entero. La impermeabilización y la pendiente del plato son las dos cosas que no se ven y que determinan si tendrás problemas dentro de dos años.

La mayoría de arrepentimientos en una reforma no son de ejecución: son de decisiones tomadas deprisa. Te acompañamos antes de que empiece la obra.

En viviendas anteriores a los años 80 la instalación suele ser el motivo real de la reforma, aunque el cliente venga pensando en la estética. Renovamos con certificado y sin dejar cables antiguos escondidos detrás del pladur.

No todo requiere vaciar la casa. Muchas viviendas cambian por completo con puertas nuevas, suelo y pintura, sin tocar un tabique y con una fracción del presupuesto.

Responde cuatro preguntas y verás al momento una horquilla orientativa. No pedimos tus datos hasta el final.
Aproximado, no hace falta que sea exacto.
Es lo que más mueve el precio, más que los metros.
Marca las que se den. Si no estás seguro, déjalas sin marcar.
Solo para poder contestarte. No lo usamos para nada más.
Esto es una estimación, no un presupuesto. Está calculada con precios medios del sector en Sevilla y sirve para hacerte una idea del orden de magnitud. El precio real depende de lo que aparezca al levantar el suelo y picar la pared, y eso solo se ve en la visita, que es gratuita. Las cifras son sin IVA.

Vamos, medimos y te decimos con sinceridad qué hace falta y qué no. Aunque suponga una obra más pequeña de la que pensabas.